Traducción a 35 000 pies: el mundo de los menús de las aerolíneas

Tim Altanero, profesor de idioma extranjero, nos acerca a este mundo maravilloso y a sus no siempre tan maravillosas descripciones culinarias.

Brindis por el mundo

John Freivalds nos hace cosquillas en las papilas gustativas y nos da algo para celebrar al revelar el origen del brindis.

¿Cuán internacional es su campo de los sueños?
Felipe Candiota

Consejos básicos para atraer turistas extranjeros y mejorar su negocio hotelero

 

Usted está acostumbrado a viajar, ya sea por negocios o por placer. Conoce el funcionamiento interno de las compañías aéreas y de los aeropuertos, le gusta armar sus propios viajes y sabe cómo navegar en Internet para encontrar destinos exclusivos y hoteles interesantes. Decide viajar y elige, por ejemplo, Tailandia.

Reserva el pasaje en un sitio web de turismo de Tailandia y encuentra el hotel y el destino que le interesa. Hay una pequeña descripción en inglés del área y del hotel. También hay un enlace para realizar reservas y otro enlace que lo lleva al sitio web del hotel. Sin embargo, el sitio está escrito totalmente en idioma tailandés y no ve la banderita británica o estadounidense en la página de inicio. Piensa: quizás aún no han tenido tiempo de traducir el sitio. Hace clic en el enlace de reservas y efectúa todos los arreglos; después de todo, le encantó el lugar y ya ha viajado a muchas tierras extranjeras. Empaca las maletas y con mucha felicidad recorre medio mundo para disfrutar de un lugar exótico.

Aeropuerto, taxi, propinas… Por fin, llega a la recepción de ese precioso hotelito ubicado a orillas de una playa paradisíaca. Cuando se dirige a la recepcionista en inglés (a menos que sepa un poco de tailandés), se da cuenta de que su vocabulario es bastante básico; sin embargo, encuentra su reserva y lo dirige a su habitación. Allí es donde empiezan los problemas.

Las instrucciones en donde se explica cómo utilizar los servicios del hotel están escritas enteramente en tailandés. Busca en los cajones pero no encuentra nada que esté escrito en inglés. No hay problema… Sin embargo, quiere saber a qué hora se sirve la cena. Llama al 9 o al 0 para comunicarse con el operador o con la recepcionista. ¡Allí es donde todo se vuelve verdaderamente absurdo! La mujer que lo atiende por teléfono no comprende la pregunta, intenta responderle en tailandés y, obviamente, se da por vencido. Se imagina que las 8:00 p. m. es un horario prudente para ir a cenar.


Se ducha y baja al restaurante para cenar después de un día agotador en el que cruzó medio mundo en avión. Sentado en una terraza espectacular, siente una placentera brisa. El bambú y las velas hacen que el ambiente sea aún más acogedor. Comienza a liberarse del estrés del trajín urbano y de las largas horas de vuelo cuando aparece un camarero. Abre el menú y, para su sorpresa, todo está escrito en tailandés. Como usted es una persona que ha viajado mucho y su aventura recién comienza, no se preocupa en lo más mínimo. Cierra el menú, le hace seña al camarero y le pregunta si tiene un menú escrito en inglés. El camarero lo mira pero no tiene idea de lo que le está diciendo. Incómodo, llama al chef, que es quien suele ayudar en ese tipo de situaciones. El chef es francés y tampoco habla inglés. No solo eso, sino que espera que todos los que llegan a su establecimiento sepan hablar su idioma. Después de todo, ¡los franceses son franceses!


Decide arriesgarlo todo, señala un plato del menú y pide una cerveza (cualquiera puede entender eso). Por fortuna, su elección es acertada y la comida es deliciosa. Sin embargo, existe la posibilidad de que su elección no hubiese sido la acertada. ¡Imagínese! ¿Y qué hubiera sucedido si hubiera comido algo a lo que era alérgico? Su viaje hubiera terminado en ese preciso momento y en ese preciso lugar.

Antes de regresar a su habitación, se detiene en la recepción para programar algunos viajes para el día siguiente. Recuerda que la recepcionista solamente sabe decir check-in, checkout, bedroom, airport, dollars, keys y un puñado de palabras que aprendió de la recepcionista anterior. Hay un folleto en el que se detallan las actividades para los huéspedes, pero está solamente escrito en tailandés.

No voy a extenderme con todos los tipos de inconvenientes que padecen los turistas cuando no pueden obtener información de calidad en un idioma universal como el inglés. Me refiero a los llamados "viajeros independientes" que normalmente no compran paquetes, sino que prefieren destinos y hoteles exclusivos, tienen mayor poder adquisitivo que los demás y son excelentes clientes para los hoteles que entran en esta categoría.

Puede parecer imposible de creer, pero algunos propietarios de hoteles brasileños creen que están listos para recibir extranjeros sin tener siquiera la mínima infraestructura de servicios para hacerlo. La verdad es que, si queremos recibir turistas en algunos de nuestros destinos más interesantes, los hoteles independientes deben prestar especial atención a algunos requisitos básicos, por ejemplo:

  • sitio web traducido al inglés (y si es posible, también al español)
  • empleados bilingües (al menos en la recepción y en el restaurante)
  • instrucciones de servicios traducida
  • comunicación visual traducida (letreros y avisos
  • menú traducido
  • servicios tercerizados con personal bilingüe

Como responsable de la selección, inspección y recomendación de hoteles y hosterías independientes en América del Sur para una guía internacional diseñada precisamente para viajeros independientes, debo prestar atención no solo a la infraestructura básica (instalaciones, ropa de cama, mobiliarios, equipos, etc.), sino también a la calidad de los servicios brindados a los huéspedes.

Cada vez que visito un hotel, trato de ponerme en el lugar de un extranjero. Cuando siento que el establecimiento no tiene los medios para recibir turistas que no hablan portugués, no lo recomiendo. Obviamente, poseer esta calidad de servicio no es condición suficiente, pero es necesario para atraer extranjeros a los hoteles.

Además de esta infraestructura, nuestros hoteles independientes necesitan incrementar su visibilidad en el extranjero mediante publicaciones (guías, revistas, catálogos y sitios web), ferias de turismo y asociaciones estratégicas. También se deben alentar las iniciativas conjuntas y el apoyo del gobierno, pero este tema es digno de otro artículo.

Para concluir, en el negocio hotelero, la expresión “Si lo construyes, vendrán” de la película El campo de los sueños (Field of Dreams) no es válida. Se necesita tener más que una hermosa propiedad con paisajes paradisíacos para atraer turistas extranjeros o una estrella como Kevin Costner para que reciba a los huéspedes en la entrada con un trago de caipiriñaen la mano y una sonrisa en el rostro. Sin embargo, les aseguro que esto será mucho más costoso que contratar a un servicio de traducción profesional.

 

Felipe Candiota es responsable de seleccionar e inspeccionar hoteles en América del Sur para la Guía Condé Nast Johansens, la cual se distribuye anualmente en Europa y en los Estados Unidos e incluye más de 1200 hoteles independientes recomendados en más de 40 países
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